Muchas clínicas siguen con un programa que no les gusta por una sola razón: el miedo a perder años de historial. Pacientes, tratamientos, presupuestos, pagos… Cambiar parece demasiado arriesgado.
Qué se puede traer
Con una migración bien hecha, la clínica empieza en el programa nuevo con todo lo importante:
- Pacientes con sus datos de contacto, y los tutores de los menores
- Historial de tratamientos y anotaciones clínicas
- Presupuestos, aceptados y pendientes
- Cobros y saldos de cada paciente
- Citas futuras y pasadas
- Documentos del paciente
Cómo lo hacemos en Apolonia
- Copia de los datos del programa actual (Gesden, KlinicKare y otros).
- Importación de prueba en una clínica de ensayo, sin tocar nada real.
- Validación: comparamos cifras con el programa antiguo (número de pacientes, saldos, cobros) antes de dar nada por bueno.
- Importación final con los datos del último día, cuando la clínica decide dar el salto.
El programa antiguo no se toca: si algo no cuadra, la clínica sigue trabajando como siempre hasta que esté resuelto.
Preguntas que conviene hacer a cualquier proveedor
- ¿Qué datos traéis exactamente y cuáles no?
- ¿Hacéis una prueba antes de la importación definitiva?
- ¿Cómo comprobáis que los saldos de los pacientes cuadran?
- ¿Cuánto tiempo estará la clínica sin poder trabajar? (La respuesta correcta es: nada.)
Resumen
- ✅ Pacientes, historial, presupuestos, cobros, citas y documentos
- ✅ Prueba y validación antes de la importación final
- ✅ Sin parar la clínica