Depósitos dentales, laboratorio, mantenimiento, alquiler, luz… Una clínica recibe decenas de facturas al mes. Lo normal es que acaben en un sobre, en una carpeta del correo o en fotos del móvil, y que alguien tenga que pasarlas a mano antes de enviarlas a la gestoría.

Lo que hace la inteligencia artificial

En Apolonia, la factura se sube en PDF o se le hace una foto con el móvil. La IA la lee y rellena:

Antes de guardar, la persona de administración la revisa y la confirma. La IA ahorra el trabajo de teclear; la decisión sigue siendo tuya.

Si la factura es de material, los productos entran directamente en el stock. Si un producto no existía, se crea en ese momento.

También los tickets

No todo llega con factura: una compra urgente en la farmacia, un ticket del parking o de la ferretería. Se registran igual, con una foto, y quedan como gasto de la clínica.

Saber cuánto te cuestan las cosas

Como cada línea queda guardada con su precio, el programa te enseña el historial de precios de cada producto y el precio anterior al revisar una factura nueva. Es la forma más sencilla de detectar una subida de precios a tiempo.

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