El programa de muchas clínicas sigue atado a un ordenador: para ver la agenda hay que estar en la recepción, y para enseñar una radiografía, en el gabinete delante de la pantalla. Pero el día a día de una clínica pasa en muchos sitios a la vez.

Lo que cambia cuando el programa va en el móvil

Qué se puede hacer desde el móvil con Apolonia

Apolonia detecta si entras desde un móvil o una tableta y te enseña una versión pensada para pantallas pequeñas: listas compactas, botones grandes y formularios que se abren desde abajo, como en cualquier aplicación del teléfono.

No hay que instalar nada: se entra desde el navegador del móvil con el mismo usuario de siempre. Funciona en iPhone, Android y tabletas.

Cada uno ve lo suyo

En el móvil se aplican los mismos permisos que en el ordenador. Un doctor ve su agenda y sus pacientes; la persona que solo tiene que fichar, solo ve el fichaje. Y si la clínica tiene varias sedes, se cambia de una a otra desde el propio móvil.

¿Y la seguridad?

Los datos no se guardan en el teléfono: el móvil solo muestra lo que está en el servidor, igual que el ordenador. Además, con los dispositivos de confianza, la clínica decide desde qué aparatos se puede entrar.

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